

LINCHAMIENTO DE NEGRO:
Novela Renegra
Jesús Lens Espinosa de los Monteros
Cuando fuimos a visitar el Gran Mercado de Bamako, en el Malí, Alain,
nuestro guía, nos recomendó tener cuidado con las billeteras
ya que los carteristas eran habituales por aquellos pagos. La conversación,
obviamente, derivó hacia el tema de la seguridad, la picaresca, los
hurtos, la ley y la justicia. Por eso, cuando con una gran sonrisa Alain
nos explicó que si cogen in fraganti a un ladrón, lo mejor
que éste puede hacer es buscar un policía, nos quedamos un
poco pasmados.
- ¿Cómo que buscar a un policía?
- Sí. Buscar a un policía que lo defienda y proteja de la
gente, porque en África, si se coge a un ladrón ejerciendo
como tal, se le mata.
- ¡Cómo que se le mata!
- Así como suena. Si la gente le echa el guante, lo muele a palos
hasta matarlo.
Obviamente, pensamos que era una exageración y que nuestro guía
pretendía hacer más interesante, más exótica
nuestra visita al mercado.
Pero mira por donde, de repente ha caído en mis manos, como llovido
del cielo, un libro llamado Linchamiento de negro, de Bartolomé
Leal. El título es ya suficientemente expresivo acerca de
qué va el libro: un pobre diablo es descubierto mientras intentaba
robar un coche en Nairobi y es públicamente ajusticiado por una turbamulta
sedienta de “justicia” y de sangre.
Bartolomé Leal, chileno de nacimiento, ha corrido
mundo. De hecho, trabajó como periodista, fotógrafo, cronista
policial, escritor de discursos, etc. en esa Kenia que tan bien describe
en su libro. Un libro protagonizado por un cínico, pero tierno investigador
privado cuyo despacho parece una versión noir del camarote de los
Hermanos Marx.
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