Las muñecas Akua’ba
Apuntes en iconología

Las muñecas Akua’ba son una de las expresiones más difundidas del arte de los pueblos Ashanti (o Asante) en la actual Ghana. Han sido materia predilecta del “arte para los turistas”, aunque no dejan de tener, aún hoy en día, un encanto que intentaremos explicar. Representan una de las formas más comúnmente reconocibles del “arte africano”.

Su origen se remonta a una leyenda Ashanti que plantea que una mujer infértil, llamada Akua, en consulta con un médico brujo, recibió el consejo de mandar hace una muñeca de madera, de sexo femenino y del tamaño de un bebé. Su tarea era cuidar esa muñeca como si fuera su hijo real. Ella lo hizo, de modo que dio a luz exitosamente a una hermosa niña, a pesar de las burlas que recibió como consigna la tradición.

La Akua’ba como amuleto de fertilización

La tradición se hizo pronto popular, hasta el punto que muchas mujeres llevan, incluso en la actualidad, esta muñeca o pequeña estatuilla llamada Akua’ba, es decir, hija de Akua, como una forma de sortilegio para lograr la fertilidad. Pero más que eso, se la considera un amuleto para tener niños sanos, un parto fácil y no se limita a retoños femeninos sino a todos. Las mujeres llevan las Akua’ba a todos lados, las tratan como un bebé verdadero, les ponen adornos como collares y aretes, las “alimentan”, bañan y hacen dormir.

Por cierto, hay ritos, conducidos por un sacerdote o hechicero, que garantizan el poder de la Akua’ba. Después que ha habido un parto exitoso, la madres suelen dar las Akua’ba a sus hijas para que jueguen con ellas y aprendan el cuidado de los niños, cosa que en la sociedad Ashanti realizan efectivamente al ayudar en el cuidado de sus hermanos pequeños. En algunos casos son puestas en altares familiares, como agradecimiento por la ayuda para enaltecer la fertilidad. En otros casos se usan de recuerdos referidos a niños en particular, no tanto como retratos pero sí como imágenes bellas cuya visión provoca alegría.

Cabe señalar que entre los Ashanti predomina la sucesión matrilineal, de modo que las niñas son bienvenidas en materia de expandir el núcleo familiar. No obstante, hay también Akua’ba masculinas, ya que la presencia de un niño hombre en la familia es importante ya que, entre otros factores, para su padre es una ayuda en su pasó al más allá.

El concepto formal de la Akua’ba

Otro aspecto interesante: la muñeca representa también un ideal de belleza en la sociedad Ashanti. Hay una estilización de ciertos rasgos, como una gran frente oval, alta y plana, que hace que la cabeza parezca un disco; bajo ésta, un cuello delgado y largo, que suele mostrar rollos de grasa como nuestra de la salud y prosperidad del bebé. Las cejas se muestran arqueadas y amplias, los ojos bien detallados, una nariz pequeña y fina, y una boca diminuta, finamente dibujada y bastante abajo. Una cierta exageración permite intuir allí un claro deseo de hacer arte al fabricar las Akua’ba.

Si debido al diseño de la cabeza se puede pensar en un cierto naturalismo, las extremidades presentan una simplificación máxima. Forman una cruz. Los brazos no tienen articulación, ni siquiera señal de codos o manos, y las piernas están generalmente reducidas a un pedestal, que se confunde con el torso. Normalmente la base es circular u ovalada, para dar estabilidad a la figura.

Sin embargo, suele haber algunas Akua’ba más recientes con piernas, siempre muy cortas, para no romper la estructura básica de la figura. Las escarificaciones rituales (cicatrices) suelen aparecer en distintas partes del cuerpo de la Akua’ba. Algunas de ellas corresponden a remedios señalados por los doctores tribales para prevenir diversas enfermedades infantiles. Pechos y ombligo suelen estar someramente indicados en la Akua’ba.

La Akua’ba como expresión de un ideal de belleza

La forma de la cabeza de la muñeca Akua’ba no es, sin embargo, un capricho puramente estético. Esa forma aplanada refleja una práctica entre los Ashanti (y otros pueblos del grupo Akan): la deformación craneana practicada en las blandas cabezas de los infantes. También esa forma oval recuerda a la forma del vientre de una mujer encinta.

Sin embargo, hay otro elemento que explica por qué la Akua’ba es una muñeca plana. La cabeza es un disco. El torso y las extremidades tienen forma de cilindro oval. Esto sirve a un propósito práctico, ya que las mujeres generalmente llevan las estatuillas a sus espaldas, sostenidas por sus vestiduras, del mismo modo en que se llevan los niños.

Las Akua’ba tienen también la función de proteger al niño contra la potencial fealdad o contra las deformidades que pudieran venirle. De allí que esta práctica se una a la recomendación a las mujeres de no mirar personas o cosas poco atractivas, para evitar que esto se traspase a los retoños. Por ello, muchas mujeres preñadas llevan una Akua’ba como símbolo de la belleza que esperan del bebé.

 

Los Ashanti creen que una mujer está hecha de una serie de óvalos. El semicírculo representa la fertilidad femenina así como el poder purificador de la mujer. Las mujeres Ashanti tienen obsesión con la limpieza y enseñan a sus hijas como oler bien utilizando hierbas naturales.

 

Los materiales de la Akua’ba

Normalmente están hechas de madera bien pulida y a menudo teñidas de negro. Es un solo trozo de madera que se esculpe en todos sus detalles, los únicos agregados son collares, aretes y otros adornos, sea de metal, cuentas de colores o piedras preciosas. Aunque a veces hay pelos o plumas. Tales adornos suelen ser símbolo de riqueza entre las mujeres que portan tales Akua’ba.

 

Bartolomé Leal
Junio 2009

 
 
             
   
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