O.: ¿El rinoceronte deprimido es un fenómeno de la naturaleza?

B.L.: En realidad el título es un poco una broma y es un guiño. Los rinocerontes lloran, pero lo hacen por un fenómeno que es más de secreción lagrimal asociado con la sequedad de los ojos (risas), entonces es muy normal que veamos un rinoceronte con los ojos llenos de lágrimas. Y bueno, eso de deprimido lo puse un poco como una broma.
El título es un pequeño homenaje que yo rindo a un gran autor de novela policial, que es Erle Stanley Gardner, el autor de “Perry Mason” que fue una notable serial de televisión que todos lo disfrutamos mucho, y que es un tipo de narración policiaca de tipo jurídico. Todas las novelas se llamaban “El caso”, “El caso de la viuda nerviosa”, “El caso del canario envenenado”. A él le gustaba jugar mucho con esos títulos muy ambiguos y es un gran autor que incursionó en muchos géneros, aunque un escritor menos conocido que otros. Por eso es que yo también usé “El caso de”.

O.: ¿Cuándo escribió esta novela?

B.L.: Esta novela empezó como un cuento breve, y yo lo amplié un poco agregando algunos episodios y algunos elementos (...). Hay un manual muy bueno de la Asociación de Escritores Policiales de Estados Unidos, y textos del tipo que no son como manuales como para fabricar sillas o textos burdos. En realidad son pequeños ensayos hechos por grandes autores sobre la trama, los personajes, los finales, el armamento, los tipos de crímenes. Y en algún manual me acuerdo que un escritor decía que la peor manera de escribir una novela es a partir de un cuento, pues es un trabajo absolutamente horroroso. Yo no transformé el cuento, sino que lo amplié para llegar a este subgénero y estoy muy contento de haberlo hecho.

O.: En anteriores trabajos había referencias a Bolivia ¿Hay alguna en la nueva obra?

B.L.: Ninguna, porque ésta corresponde a una etapa anterior de cuando yo publiqué la obra “Morir en La Paz”, en España; y en Cochabamba “En el Cusco el Rey”. Esta es una obra que es parte de mi resaca de mis viajes a África. Quedan algunas novelas y cuentos con el mismo protagonista. Tengo una novela grande, de casi 300 cuartillas, que está esperando su momento.

 

           
           
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