¡Mataron al Don Juan de Cachagua!

Junio de 1973. Los hermanos Juan y Jorge Menie investigan el hallazgo de un cadáver en la playa de las Agatas del elegante balneario de Cachagua. Se trata del “Tatán” Meriño, un conspicuo seductor de extrema derecha. Su cuerpo aparece desnudo, salvajemente mutilado y cubierto de marcas de besos. El caso tiene la apariencia de un asesinato ritual. Los Menie husmean y descubren una siniestra red esotérica, que envuelve a siete atractivas brujas. Pero ademas aparecen involucrados un embajador resentido, un cura que exorciza, un grupo de ultraizquerdistas, un extraño guru, un matarife romántico (nada menos), y gente linda y de la otra.

Lea : Introducción de ¡Mataron al Don Juan de Cachagua!

Lea: Críticas a ¡Mataron al Don Juan de Cachagua!

   
 

Ahumada Blues

Una noche de noviembre de 1968, los hermanos Menie reciben una llamada telefónica de su amiga Cynthia Muraña…Se ha cometido un crimen en un departamento de la calle Merced; la víctima es un gringo amigo de Cynthia, compañero de juerga esa noche. Los Menie recogen a Angel Pedreros, narrador de los sucesos, y toman el trolebús en avenida Irarrázaval, prestos para socorrerla, con lo cual se inicia un peligroso recorrido por los lugares nocturnos del Santiago de entonces: la peña de los Parra, el bar Torres, el Bim-Bam-Bum, los lupanares de calle San Martín, el cerro Santa Lucía. La única testigo del asesinato es una misteriosa y hermosísima rusa, tras quien parten para proteger a Cynthia. La persecución los lleva al mundo de la droga, el lumpen y la perversión santiaguinas, hasta desembocar en una improvisada inhumación en el lugar más inverosímil de la dormida ciudad.

Lea : Capítulo I de Ahumada Blues

Lea: Críticas a Ahumada Blues

   

La que murió en Papudo

En plena temporada veraniega del año 1963, una rubia bellísima aparece asesinado en un sitio eriazo de Papudo, a la madrugada siguiente de un misterioso incendio que ha destruido una de las casas más notables del balneario. Los hermanos Juan y Jorge Menie investigan y descubren su nombre, Chantal, y su apellido, Delahague; descubren también que es francesa, que tiene un pasado agitado y una extraña relación con una familia latifundista. Otros crímenes se suceden, y los Menie detectan sus conecciones, donde hay política y prostitución, locura y pasiones desatadas, amores raros y violencia popular…

Lea : Capítulo I de La que murió en Papudo

Lea: Críticas a La que murió en Papudo